El día que 222 millones fueron suficientes...

   Carlos Rodríguez Ávila/@miyagui_flx    03 Ago 2017


Hoy se concretó un fichaje histórico, Neymar pasó del Barcelona al París Saint Germain por una cifra de 222 millones de euros, superando los 105 de Pogba al Manchester United o los 101 de Bale al Real Madrid, un récord histórico, difícilmente alcanzable al menos en este mercado. Sólo para hacer unos pocos números con esos 222 el PSG podría haber comprado 2 veces al ya citado Pogba, 4 veces a Zidane, 15 veces a Ronaldo, 39 veces a Maradona, podrían haber comprado a América, Chivas, Cruz Azul, Pumas y Tigres, podrían haber comprado dos viajes a la Luna, una isla privada... pero no podrían haber comprado a Francesco Totti.

Esto es a lo que quiero llegar con mi opinión del día de hoy, el fútbol profesional ha pasado a ser víctima de la mercadotecnia. Totti fue el último gran ejemplar de una especie casi extinta, y con esa especie también ha desaparecido el amor por la camiseta, algo que ya es una simple expresión que merecen aquellos que lloran una derrota o duran cinco temporadas en el mismo club. El fútbol que mi abuelo me platicaba hoy en día parece algo de ciencia ficción o algo que dejó unos pocos vestigios y que fui afortunado de poder verlos, con familias del barrio en el estadio y jugadores que sangraban la playera que amaban, jugadores que se casaban con la playera. 

Neymar se fue por la supuesta sombra que le hacia Messi, por el dineral que le supuso el fichaje y que le supondrá su nuevo sueldo de 30 millones de euros o por miedo al fisco español, pero todas esas suposiciones nos llevan al mismo destino, el negocio del fútbol, porque honestamente el querer encontrar nuevos desafíos en su carrera será difícil, será difícil que el PSG le suponga mayores retos que el Barcelona, ¿O alguien realmente le creyó eso?, hasta dudo que él mismo lo crea.

Con las cifras manejadas en el fichaje no será de extrañar que en unos meses o años, tanto el padre de Neymar, como el PSG y hasta el mismo Neymar pasen la suerte de Sandro Rosell, que entre otras cosas, le ha sido dictada la cárcel por el fichaje chueco de Neymar.

Yo veo dos cosas que serán inevitables en un futuro en el fútbol, la primera de ellas, será que pronto alguien más va a romper el récord del fichaje más costoso, porque como lo dijo Klopp, parece que el Fair Play Financiero es más una intención que una regla, pronto saldrá otro Mbappe o algún nuevo CR7 que dará la nota del fichaje más caro. La segunda previsión que tengo es que el siguiente ejemplar de la especie de los fieles deberá ser bien cuidado porque será difícil decir que no a un fichaje de 300 millones de euros y un sueldo de 40 millones anuales. 

Al final algunos les podremos contar a las siguientes generaciones que vimos un fútbol donde China, la bolsa de valores, los jeques y los rusos no habían hecho mella en un fútbol donde un gran crack te costaba aproximadamente de 35 millones de euros, donde el amor a la camiseta se predicaba con actos de fidelidad, aunque también podremos contar que presenciamos el día que todo cambió, el día que 222 millones fueron suficientes.